Faltan nutrientes en la comida de los argentinos
Septiembre 12, 2010 Nutrición No Comments Muchos chicos sufren anemia y otros sobrepeso
A pesar de que el país produce alimentos para 442 millones de personas, la comida que los argentinos llevan a su mesa es monótona y no reúne la concentración de nutrientes (calcio, hierro, vitaminas, minerales, fibra y grasas buenas) que requiere una buena dieta.
Así lo destacaron Sergio Britos y Agustina Saraví, nutricionistas del Area de Agronegocios y Salud del Programa de Agronegocios y Alimentos de la Universidad de Buenos Aires, que estudiaron cuántas porciones diarias se consumen de alimentos de buena calidad nutricional como pastas, verduras, frutas, leche, carnes de diverso tipo, cereales, legumbres y aceites.
Los especialistas dijeron que esas carencias se reflejan en el hecho de que 3 de cada 10 chicos menores de 2 años sufre anemia y que hay 10 por ciento de desnutridos crónicos. Como contracara, 30 por ciento de los niños llega a la escuela con sobrepeso por una dieta en la que sobran calorías, grasas saturadas y sodio pero faltan calcio, vitamina C y grasas buenas (omega 3).
Britos y Saraví encontraron que el elemento común de las deficiencias es la alimentación monótona y de relativamente baja calidad nutricional. “Monótona significa que cuando de 40 o 50 alimentos deberían combinarse en el menú semanal, la mesa de los argentinos no alcanza a utilizar más de 25”, señalaron.
“Y baja calidad nutricional quiere decir que 4 de cada 10 calorías que los argentinos (chicos o grandes, pobres o ricos) llevamos a la boca no tienen una concentración óptima de nutrientes esenciales”, agregaron los investigadores que precisaron que lo saludable es que esa relación sea más o menos de sólo 2 de cada 10 calorías.
Lejos del ideal
La investigación consistió en analizar cuántas porciones diarias de alimentos de buena calidad nutricional (pastas, verduras, frutas, leche, carnes de diverso tipo, cereales, legumbres y aceites) se consumen y comparar el resultado con lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Los investigadores vieron que los argentinos comen “algo menos de la mitad de las porciones de alimentos saludables que deberían consumir, es decir que cuando se compara el menú local con los lineamientos de la Organización Mundial de la Salud, en esos alimentos existe una brecha negativa del 55 por ciento en promedio, que sube al 65 por ciento en los hogares pobres”.
Las carencias mayores se dan en verduras (sin considerar a la papa), frutas, leche y carnes porcina y de pescado. Por supuesto que en carne vacuna no hay déficit sino lo contrario: aún los más chicos comen mucha carne vacuna.
Una curiosidad: en el caso de los cereales considerados en sus formas simples (pastas, arroz, avena, harinas e incluimos a las legumbres) el consumo está por debajo de las dos porciones diarias sugeridas por el modelo de dieta saludable.
Esto es así porque casi la mitad de las calorías de cereales que ingieren los argentinos provienen de las formas más elaboradas (panificados dulces o salados, galletitas, pizzas, tartas, pastas rellenas). Estos últimos productos generalmente agregan calorías, grasas, sodio o azúcares al perfil básico de los cereales.
Más sano y variado
En un segundo trabajo los investigadores analizaron cómo modificar la dieta de los argentinos para hacerla más saludable (con menos grasas saturadas, sodio y calorías) y de qué manera podría contribuir a ese objetivo la industria con sus productos elaborados con base en cereales.
En este sentido los investigadores dijeron que la meta a alcanzar es bajar el consumo de pan a 40 kilos por año (hoy se come casi el doble) y que a cambio aumente el de pastas, arroz o cereales simples y legumbres, llegando a unos 30 kg por año, ajustando el consumo de las preparaciones más elaboradas a unos 14 kg por año.
Como parte del trabajo también se analizó la calidad nutricional de unas 700 variedades de cereales. El resultado fue que una amplia mayoría de los alimentos (dos tercios), tienen una calidad buena o muy buena y ninguno es de calidad mínima.
Las pastas simples y cereales del tipo avena o harina de maíz reúnen la máxima calificación en el 100% de los casos. Mientras que la mitad de las galletitas y tapas de hojaldre son de calidad regular, aunque en ningún caso mínima.
La calificación Buena o Muy Buena, significa que los alimentos tienen un perfil nutricional en el que como mínimo los nutrientes “negativos” (calorías extra, grasas saturadas o sodio) se ubican en valores bajos.
Finalmente, el estudio recomendó un mayor consumo de cereales en sus formas simples y una ingesta responsable de sus formas más elaboradas.
Fuente : www.popularonline.com.ar
